Ya es tarde,
y es el tiempo suficiente para evaluar,
¿quién hizo más? o
¿quien hizo menos?.
El verdugo elimina la vida
y tu aniquilaste mi voluntad de vivir;
pero ¿qué puede importarte,
si tu crueldad te reconforta?.
Con tu implacable modo de ser,
dañaste mis sentimientos;
y destrozastes mis expectativas
haciendo fenecer mis anhelos.
Pero el tiempo es implacable y sanciona,
te ha demostrado tu fracaso,
porque no alcanzaste mi amor.
Ya, note amo.
Aquel amor nació
y aferrandose quiso vivir
tú lo torturaste con alevosía
hasta su agotamiento.